Avanzando

Avanzando

El otro día iba conduciendo por la autopista detrás de un camión. No iba mal del todo, iba avanzando a una velocidad normal por el carril del medio pero estaba incómoda porque, aunque avanzaba, el camión no me dejaba ver lo que había delante y además, yo “necesitaba” ir más rápido (dentro de los límites de velocidad, por supuesto!).

Dudaba en adelantarlo, el carril del medio era mi zona de confort pero mi coche era mucho más ligero que ese camión pesado…

El carril de la izquierda estaba libre, todo para mí, así que en un impulso en el que ni pensé, cambié de carril. No fue mi cerebro quien tomó la decisión…

Guau…, había unos campos verdes en el paisaje que ni había visto, daba el sol y era precioso. Me sentí “libre” de avanzar a mi ritmo, iba ligera y segura porque “esa era mi velocidad adecuada”.

Asocié ese momento con el entorno o las personas que acostumbramos a tener alrededor. Ya sabéis que estamos en momentos de cambio, de avanzar energéticamente, espiritualmente, o como lo queráis llamar, y ya sabéis que se trata de un viaje en solitario. Por mucho que queramos que nos acompañen o por mucho que temamos nosotros seguir. Habrá un momento en que tu alma tomará el control y te hará avanzar porque así lo necesita.

El camión no es bueno ni es malo, es así, el va a su ritmo y llegará a su destino antes o después pero que no os impida que hagáis vuestro viaje de la manera más adecuada para vosotros.

By | 2014-12-07T17:44:52+00:00 diciembre 7th, 2014|Blog, Sin categoría|0 Comments

About the Author:

Leave A Comment

6 + dieciocho =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies