Limpio mi casita, tralalalarita…

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Limpio mi casita, tralalalarita…

Limpio casa

En las lecturas de bloqueos energéticos siempre os pongo el ejemplo de que esta terapia es similar a limpiar una casa y es que ésta es la mejor manera que se me ocurre para explicaros cómo funciona.

¿Verdad que aunque seas muy cuidadoso, puesto que vives en esa casa, la utilizas, tienes que limpiarla de vez en cuando porque es inevitable que se ensucie? Pues igual con nuestro sistema energético.

Los bloqueos energéticos es el tema de nunca acabar, continuamente estamos generando emociones, sentimientos o pensamientos sobre nosotros mismos o sobre los demás (y los demás sobre nosotros) por lo que continuamente podemos estar generando bloqueos y no debemos obsesionarnos con estar limpios al 100% porque es imposible.

Ya sabéis que se limpia o se elimina aquello que el Yo Superior de la persona considere oportuno en ese momento.

Seguro que siempre hay muchísimas cosas por limpiar pero no siempre se puede hacer todo en un solo día porque acabarías agotado del esfuerzo físico.

Por eso tal vez, depende de tu situación en ese momento es más conveniente airear y quitar el polvo, cosillas importantes que ya dan otro aspecto a nuestra casa pero que tampoco suponen un gran esfuerzo.

Por el contrario, tal vez otro día, aunque la casa esté de suciedad hasta arriba, tan sólo hay que limpiar los cristales a fondo para permitir que puedas ver el precioso paisaje que tienes delante y que la suciedad no te dejaba ver.  Y eso te dará otros ánimos para encarar tú día a día aunque luego te tires en la cama dos días agotado.

¿Y qué pasa cuando haces limpieza a fondo o retiras los muebles? Pues que te encuentras cosas que ni sabías que tenías! O que se las ha dejado alguien que ha ido de visita y ese puede ser el símil con bloqueos que nos encontramos de  nuestras vidas pasadas.

¿Y que pasa con las vidas simultaneas?, pues imagínate un patio de luces de un bloque de pisos en el que el vecino de enfrente se ha dejado la ventana abierta y por ahí se cuela a tu propio piso todo el ruido o el polvo de las obras que pueda estar haciendo y que te molesta.Vidasimultanea

Y cómo dicen “no es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia”. Y, ¿cómo ensuciamos menos?, pues no guardando cosas. O sea, no guardando sentimientos, resentimientos, etc. Dicen que lo ideal es reconocer el sentimiento, manifestarlo de la forma adecuada en el momento adecuado (no te enfades con tu pareja si estas enfadado con tu jefe, por ejemplo, o no hagas una montaña de algo poco importante o no pases por alto lo que realmente te carcome por dentro) y a otra cosa, mariposa. O sea, lo de vivir el presente, vaya!

Ya, ya lo sé, muy fácil de decir pero más difícil de hacer… 🙂

Y nada de meter la suciedad debajo de la alfombra, eh! Que luego es peor!

Imaginaros que sale uno o varios bloqueos que ni idea de dónde ha salido eso y que no le vemos ni pies ni cabeza. Resulta que tienes una pared perfecta, que tú la ves bien, pero resulta que a mi tu Yo superior me dice que escarbe ahí, tal vez hay que quitar una primera capa de pintura, después resulta que debajo hay un papel pintado de esos horribles antiguos, después sigues picando sacando yeso sin saber bien bien porqué y resulta que llegas al meollo del asunto y es que tienes una gran mancha de humedad ahí. En vez de arreglarla en su momento se han ido poniendo capas y capas encima que la han tapado y que tal vez en las lecturas nos resulten raras o nosotros no lo veíamos lo más importante, pero eliminar esas cosas ha sido primordial para encontrar la causa de ese reuma que te perjudica.

Y otra cosa, ¿qué se hace para estar a gusto con nuestra casa? Pues decorarla, ¿verdad? Pues ala, a llenar tu casa de cosas bonitas y positivas que te alegren la vista, que te hagan sentir bien. Lo de siempre: alegría, luz, felicidad… que se consiguen queriéndote mucho en todos los aspectos cuidando tu cuerpo, comiendo bien, arreglándote, conociéndote, saber que te apasiona y que no y rodeándote de aquellos con esta misma sintonía, que sino, entran en tu casa con los zapatos llenos de barro y ya estamos otra vez!

En resumen: no obsesionarnos con la limpieza absoluta, mantenimiento de vez en cuando, ensuciar poco para limpiar fácilmente, limpieza por prioridades y disfrutar tu casa al máximo.

 

By | 2014-02-10T23:33:13+00:00 febrero 10th, 2014|Blog, Sin categoría|0 Comments

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